Amanece, como cada día ,
vuelves a ver salir el sol pero
sientes que ya no te calienta como siempre.
Llegas a pensar que la luz
que entra por tu ventana podría ser alguien
con una linterna.
Quizá una niña inquieta y juguetona,
risueña y extrovertida.
Capaz de darle luz a la noche,
tan solo con sonreír.
Miras, y miras a través del reflejo de tu ventana,
ves a aquella niña que te hace despertar a diario
con su linterna.
La ves cambiada, mas tranquila, mas madura.
Menos ella y mas tu.
Entonces , le das sentido a la luna y a esa niña,
que al amanecer se convierte en mujer,
dejando sus juguetes guardados hasta que vuelva
a caer la noche y vuelva a jugar con la luna.
#Elcuentoquenuncaescribí
#Elcuentoquenuncaescribí